domingo, 9 de noviembre de 2014

Antecedentes de las ediciones o libros ilustrados de bibliofilia



libros ilustrados
Determinados libros ilustrados sobrepasan el tipo convencional en su función de trasmisión de conocimiento y belleza, para acercarse mucho a una auténtica obra de arte. Si esto es así con las llamadas ediciones de bibliofilia, realizadas ad hoc, no digo nada de los libros de artista (Artist Book en su denominación inglesa) que van más allá de los meros objetos culturales (si eso por sí solo no fuera poco). Están, en definitiva, estos libros ilustrados diseñados para tocar, mirar, oler o disfrutar con los sentidos. Si las ediciones de bibliofilia, como puede ser, por poner un ejemplo, la revista Sísifo, aún en curso, se hacen para estirar el tiempo que se asigna a un libro, los de artista, como cualquier obra de arte, pretenden interrogarnos sobre nuestra presencia en el mundo.

Dejamos para otro día una introducción a la esencia del Artist Book o Libro de Artista y hoy nos adentramos en la historia de las modernas ediciones de bibliofilia o libros ilustrados con pretensiones artísticas. Concentrando mucho, estos ejemplares son más que obras impresas convencionales para acercarse a la obra de arte sin convertirse en eso que se ha denominado libro de artista. Aunque las delimitaciones pueden parecer confusas, los primeros se hacen en tiradas limitadas, con un claro sentido estético y artístico, pero siempre conservando el formato de lo que comúnmente (y por convención) se llama libro. Los segundos, como el arte contemporáneo, son más complejos. Por eso lo he dejado para otro día.



lunes, 6 de octubre de 2014

La Antigua Biblioteca de Alejandría, una historia desde su fundación hasta su destrucción y quema




Antigua Biblioteca de Alejandría

De todas las bibliotecas de la Antigüedad y del Medievo, la de Alejandría es, quizás, la que suscita más pasión por lo que supuso en el mundo de la cultura y las ciencias y por el volumen de libros de todas las ramas del saber hasta entonces conocidas que se guardaba en ella. La Antigua Biblioteca de Alejandría fue, en conjunto, una auténtica revolución para la época.


Importancia de la Biblioteca de Alejandría


Mientras existió fue punto de encuentro de eruditos y poetas, matemáticos e inventores, astrónomos y filósofos, médicos y filólogos del mundo conocido. Era el destino de todo aquel que quisiera profundizar en cualquier faceta del saber y, sin embargo, de sus magníficos edificios (porque más adelante diremos que tenemos que hablar de varias bibliotecas) apenas quedan unos sótanos húmedos –descubiertos en la década de los cincuenta del pasado siglo- y lo que parecen los restos de un aula.

De su inmenso patrimonio bibliográfico apenas quedan recortes diseminados aquí y allá, pequeños fragmentos guardados en mezquitas, museos y otras bibliotecas que hay que ir pacientemente recomponiendo como un gigantesco rompecabezas si queremos adentrarnos en lo que fue la gran Biblioteca de Alejandría,  faro del saber durante más de siete siglos.



jueves, 25 de septiembre de 2014

Códices mexicanos de la época virreinal en lengua náhuatl


códice nutall

La literatura y lengua náhuatl de algunos códices precolombinos procedentes de la cultura azteca


Se considera literatura náhuatl la producción literaria de los pueblos (con sus respectivos dialectos) que ocuparon el Valle de México (entre ellos, los mixtecos cuya cultura fue absorbida por los aztecas). 

En la época precolombina fue la lengua de civilización y comercial del Imperio Azteca. Cuando llegaron los españoles intentaron extender su uso para poder unificar así a todos los indígenas aunque muy pronto, una vez que la evangelización y la hispanización avanzaban, retrocedió ante el castellano. 

Aún así y todo, sigue hablándose actualmente entre los indios de la región y desde los poderes públicos se están haciendo un importante esfuerzo para su recuperación. 



miércoles, 24 de septiembre de 2014

Los 4 libros o códices mayas que han llegado hasta el día de hoy

Códice Grolier
Códice Grolier

La cultura y civilización maya se remonta al siglo VI-V antes de Cristo y se ha señalado como lugar de origen la zona y ciudad de Veracruz, en México. Sin que se sepa la causa, los mayas abandonaron sus ciudades (enclaves tan enigmáticos y fascinantes como Bonampak, Palenque, Copán, Tikal...) alrededor del siglo X de nuestra era. Habitaron el sur de México y la Península de Yukatán, Guatemala y Honduras.  Hacia el año 1536 la etnia maya al completo estaba bajo la administración española.

El enigma de la escritura maya


La escritura maya sigue sin ser descifrada en su totalidad aunque desde muy pronto se intentó realizar una especie de diccionario que definiera los glifos, tanto los de  las estelas como los de los códices. 

Paradójicamente, el primero que se puso a la tarea fue el obispo Diego de Landa (el mismo que incentivó alguna que otra hoguera libresca, como anoto más adelante) en su Relación de las cosas de Yucatán, redactada alrededor de 1560, donde se nos transcribe un supuesto alfabeto maya en el capítulo XLI; capítulo titulado “Siglo de los Mayas. Escritura de ellos”.  De lo que el religioso español no se enteró, es que el pueblo maya no disponía de un alfabeto propiamente dicho y, a pesar de todos los esfuerzos utilizados en el interrogatorio de los indios para que le dieran la traducción de sus glifos a las letras latinas, el supuesto alfabeto que describe en su libro es una invención científica; invención que, por otro lado y paradójicamente, dio la clave, un par de siglos después, para entender la escritura maya como un sistema mixto de signos. 



lunes, 22 de septiembre de 2014

Características de los códices en lengua maya escritos con jeroglíficos

códice maya


Introducción a los códices de la cultura maya que han logrado sobrevivir a los avatares y al tiempo: características, formato e introducción a la escritura de la cultura maya.


De las diferentes culturas asentadas en México antes de la conquista hispánica solo nos han llegado testimonios escritos de los mayas, de los mixtecas y retazos de los aztecas. Aunque estos pueblos tenían costumbres que diferían entre sí e, incluso, lenguas distintas, hay rasgos comunes en todos los manuscritos de las culturas de esta zona.

Por otra parte, la confusión entre los eruditos a la hora de catalogar estos códices es todavía bastante importante porque, aunque se han estudiado algunos de manera concreta y profunda, aún se desconoce, por ejemplo, el número exacto de ejemplares mexicanos antiguos que han sobrevivido. 

Se supone que de los 500 catalogados apenas 20 de ellos son pre-hispánicos y se sospecha que en algunas zonas rurales de los estados de Guerrero y Oaxaca existen códices ocultos por la población local (sobre todo, de la época virreinal) que los consideran garantes del usufructo de la tierra en la que viven. Es por esto por lo que, en ningún momento, se les pasa por la cabeza desprenderse de ellos y, por si acaso, lo mejor es tener estas actas de propiedad ocultas a las miradas de extraños no vaya a ser que algún avezado coleccionista se decidiera a robarles y, con la desaparición del papel, desaparezca, además, el derecho a disfrutar de las tierras de las que son y se sienten dueños.